Diseñando espacios de sentido
Artículo adaptado de Mónica Pujol
La comunicación: principio ordenador
Es necesario aclarar que se considera a la comunicación como un principio ordenador en la múltiple trama de las significaciones posibles. Esta trama está conformada por las piezas de comunicación concretas, las prácticas de interpretación que cada destinatario actualiza, y los múltiples sentidos, construyendo el espacio o campo de la temática.6
Es imposible entender la comunicación como cumplimiento de un sentido único. Pero, así como no hay un sentido único, tampoco hay cualquier sentido. Esto se debe a que el sentido no viene dado por el mensaje sino que este sentido se negocia, entre la significación que se le quiso dar (la intención de la pieza) y las distintas lecturas que los destinatarios realizan influenciados por sus contextos de interpretación.
En la conformación del campo de la temática podemos identificar al menos dos “ejes” diferentes de condicionantes que actúan en la interpretación totalmente naturalizados y por ello no son visibles.
Estos grupos de condicionantes son:
Los contextos de interpretación(condiciones de posibilidad para la producción y para la interpretación de la pieza)
Los géneros discursivos y los rasgos de reconocimiento, son características que operan en la identificación de las piezas, y que ubican al destinatario en el tipo de interpretación que va a realizar.
Vale la pena una aclaración: poner en discusión que el contenido brota de la relación entre significante y significado, podría llegar a asociarse con un desvalorizamiento de la imagen; y sería valido desde el diseño preguntarse si tiene importancia las características concretas visuales en la pieza. La respuesta es categórica: SI.
A modo de ejemplo se va a hacer la relación de pieza de diseño visual, con un tablero de juego. Sería necio decir que el juego es el tablero. El juego es la práctica que se desarrolla a partir de él. Igual que la comunicación de una pieza no es la pieza sino las prácticas que a partir de ella se desarrollan. No hay una sólo partido a jugar, pero no hay cualquier forma de partido. Y para que el partido se desarrolle no sólo hace falta el tablero sino condiciones previas (contextos): conocer el juego, sus reglas, un tiempo y un lugar, una práctica, y un ánimo lúdico, entre otras cosas.
Por un lado, el tablero en sí, alude al género discursivo lúdico, y por otro las características particulares que tenga el tablero (su estructura, su estilo, los elementos visuales que los componen) van comunicar dentro de ese género una propuesta específica que va a permitir a distintas personas jugar.
Diseño de espacios de sentido
Contextos de Interpretación / Condicionantes de sentido
Los contextos de interpretación son los acuerdos grupales que están presentes en los usos del lenguaje y son necesarios para toda práctica social. Son las previsibilidades necesarias para entender de qué se habla dentro de un mismo grupo. No son realidades objetivas, son “los modos” en que una sociedad o grupo entiende, apropia y significa la realidad a través del lenguaje. Tanto en las características concretas que se le da a una comunicación, como en la interpretación que de ella de haga, se parte de distintos acuerdos que forman los contextos. Dicho de otro modo, los sentidos que se le otorgan a cualquier comunicación devienen siempre de estas pertenencias y diferenciaciones en relación a los contextos, y los contextos son los espacios en los que se da este doble proceso. Estos contextos se retroalimentan, modificándose y actualizándose, con cada nueva comunicación, que a su vez se integrará como parte contextual de futuras comunicaciones. La pieza interpela a los contextos en relación a su sentido y cada contexto responde que hay en ellos de esa pieza, otorgándole densidad e historicidad.
El intérprete es confrontado por cada pieza a un entrecruzamiento particular con los distintos contextos en el que está inserto. Y así la pieza actúa como “tractor de sentido” en su relación con el entrecruzamiento que cada nuevo destinatario tiene. Los contextos actúan como portadores de las posibilidades de sentidos a seleccionar por el intérprete, pero algo importante a remarcar, fuera de ellos no hay entendimiento. Es desde donde entendemos para poder interpretar. Casi de manera instrumental nos proporcionan los menús; los encuadres o condicionamientos. O sea, son el campo de ideas que es posible reconocer en cada situación. Es también por ello que los llamamos condicionamientos, porque previo a toda decodificación conciente, ya nos ubican dentro de determinadas posibilidades de interpretación y no otras: actúan como “acuerdos marcos.”
En, desde, y con los contextos de interpretación las temáticas se conforman en diálogo constante. Por eso es importante considerar los contextos en que las piezas van a actuar y qué posibles de sentidos van a surgir en esas relaciones. Por supuesto esta es una consideración estratégica, y no un plan lineal de acciones, ya que considera la multiplicidad de acciones de otros y cómo van a modificar la situación planeada. No se diseñan contextos, se diseña para los contextos, y toda comunicación suma y modifica futuros contextos.
Contexto de co-textos: Son todas las otras producciones comunicacionales que están en relación (en presencia o no) con la pieza. Son los acuerdos o desacuerdos que la pieza mantiene con todas las otras producciones existentes. Son los sentidos y su carga histórica asociados a la pieza de comunicación.
"…reconstruyen la coherencia y la cohesión de las comunicaciones como un sistema macro-gramatical que capacita al intérprete para descubrir la significancia de estas macro-unidades…” (H. Parret, 1983)
Contexto existencial: Son aquellos ejes de tiempo y espacio en que la comunicación toma existencia. Estos ejes son significaciones de existencia dentro de la cultura y donde se ancla la presencia del devenir. Por supuesto al ser un valor otorgado por la cultura siempre es una puesta en relación con todos aquellos hechos reconocidos con existencia. Es el contexto referencial (características indiciales) que contiene el estado de las cosas al cual refiere la comunicación.
Contexto de situación: Este contexto es una clase amplia y genérica de lugares entendidos como determinaciones sociales en donde la comunicación va a encuadrarse. Es el nombre del lugar (Ej.; escuela) y su significado como principio social ordenador de identidad y prácticas. Toda comunicación está en un lugar concreto , y es modificado por su relación con ese lugar. Pudiendo incluso llegar a otorgarle muy distintos sentidos por esta relación. Ej.: No se le da el mismo sentido a una pieza determinada en un espacio público, o un espacio privado, en un shopping, en un juzgado, en una escuela, en un bar, en un hospital, etc.
Contexto de prácticas: considera la práctica en que la comunicación se inserta y de la cual forma parte. La clase de prácticas que determina la significancia de la comunicación es virtualmente infinita. Por ejemplo aún en un lugar muy normado como puede ser un juzgado, se podrían estar desarrollando muy distintas prácticas: un juicio, una visita guiada de una escuela, una protesta civil, etc. Y en cada práctica las temáticas que una pieza en particular puede generar van a ser totalmente diferentes.
Contexto emocional: Este contexto tiene que ver con los formatos colectivos con que una sociedad percibe, entiende y practica sus emociones. Son los a formatos sociales que modelan nuestra subjetividad y nuestra forma de sentir. Hernán Parret llama a este contexto el psicológico, pero prefiero llamarle emocional o subjetivo para quitarle las connotaciones puramente individuales como sinónimo de imposibilidad de sistematizar.
Diseñar el pasado de nuestras comunicaciones futuras
Al pensar en sostener o proponer comunicaciones es necesario actuar desde una concepción estratégica, aceptando que el otro también tiene el manejo de la comunicación. Dicho esto es necesario aclarar, que este objetivo va a estar en contradicción con premisas disciplinares muy profundas: siempre la acción de diseño es un intento de control, ya que supone la voluntad de darle una determinada direccionalidad al hecho comunicativo en el cual se esta participando, sin por esto darle connotaciones negativas, por ejemplo querer lograr un cambio de conductas en los adictos puede ser tomado como tratar de ejercer control sobre los demás.
Pero justamente porque el diseño tiene como característica de género discursivo instituir aún lo instituido, y se reafirma desde lo obvio. Existe una gran dificultad de comunicar en áreas donde no hay modelos vigentes desde los contextos de interpretación en los que se está actuando.
Para ello necesitaremos acciones de diseño no para decir algo, sino para llegar a poder decirlo. Toda acción comunicacional interpela a sus contextos de pertenencia en cada lectura que de ellas se hace. Y es, a su vez, en éstas prácticas o acciones cuando pasa a formar parte de los contextos para futuras comunicaciones. Diseñar escenarios supone diseñar para producir diálogos actuales, que van a ser condición necesaria de marco para comunicaciones futuras: “construir condiciones de interpretación” Crear en los contextos las significaciones necesarias, para que las futuras piezas puedan actuar como índices de tracción de futuras lecturas.
O sea tenemos que diseñar el pasado de nuestras comunicaciones futuras. No sólo la comunicación se desarrolla en un espacio sino que también participa en la creación de nuevos espacios y construye nuevos tiempos de comunicación.


